Todo jugaba a mi favor, la sueerte estaba conmigo, el destino, la casualidad y Dios se ponía de mi parte y la ambición era mi mejor aliada.
Si ha resistido hasta ahora, si no ha caído en la tentación todavía, si no ha pasado nada en todo este tiempo, debe ser entonces un error. Me rindo, o por lo menos lo intento .S
No hay comentarios:
Publicar un comentario