El amor, esa palabra tan insignificante y sencilla que llega a nuestros oídos pasando desapercibida y ocultando cuan tan grande es por dentro. Pocas almas han conocido realmente su significado, pobres de aquellos infelices que viven los tumultos causados por ese sentimiento que realmente da razón a la vida-. Es bonito cuando todo es perfecto, pero la perfección es algo inalcanzable e irreal, siempre hay una equivocación en todo aquello que creemos maravilloso. En cambio tras pocos años de experiencia por mi escasa edad y tras muchos en el amor, me atrevo a exponer que pocos amores sobreviven hoy día, cuando todo parece perfecto, cuando más te entregas entonces es cuando descubres la otra cara del amor.. la cara oscura. Como todo farsante y gran pícaro primero te muestra su cara más bonita, aquella que echas de menos cuando convives con la soledad - esa amiga que puede resultar ser o no traidora en ocasiones - en la que lo darías todo y más por pasar el resto de tu vida con el elegido/ideal para ti, pero como buen dicho las mentiras tienen las extremidades demasiado cortas, y la mayoría de nosotros nos damos cuenta entonces de ese mísero engaño, pero lo peor no es la decepción que no llevamos, sino mucho peor, la ceguera que dejan a aquellos cuyo corazón quiere a pesar de todo dar una segunda o tercera o quizás cuarta o un par más de oportunidades..
Es mejor no ser correspondido desde un principio, y sí, ya sabemos que la sensación que se vive es preciosa, que mientras está en nosotros nos mantiene vivos y que es mejor perder que no haber conocido nunca antes de la muerte cierto sentimiento, pero por otro lado.. es mejor cortar de raíz porque nos consume lentamente.
En fin.. como ya he citado antes.. el caso es que esa horrible sensación, es el verdadero sentido de la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario