Poco a poco y mirando bien donde se pisa, se consiguen grandes logros. Las prisas no son buenas y con persistencia e inteligencia se consigue grandes retos. La clave de la vida está en saber cuál es el momento adecuado para actuar y atacar al enemigo.
Mi gran enemigo es el amor. Todos los obstáculos que se cruzan en mi camino son en ese gran sentimiento, que por cierto a mí me encanta. Son aquellas manzanas en mi jardín del Edén dónde no hay otra cosa para comer, y a base de lucha tengo que abstenerme a la tentación,porque no sé cómo, ni porqué, pero siempre me propongo algo difícil, prohibido, tentador, vicioso. Aquello que no se busca se encuentra y de momento creo que está naciendo algo en mí que no buscaba. Siento mariposas revoloteando en mi estómago, que suben y bajan como locas sin parar, también se me dibuja una sonrisa de oreja a oreja, tan grande, que me duelen ya los pómulos de sonreír... y todo ellos solo recordando aquellos ojos verdes, tan profundos y bonitos, penetrando con mi mirada en un mar de miradas, sonrisas y silencios intensos, donde los minutos volaban.. Esa es mi sensación.