martes, 1 de noviembre de 2011
Otra vez esa sensación.
Miradas que lo dicen todo: pasión, deseo, amor, tristeza, alegría, esperanza, ilusión. Silencios que hacen posibles esos momentos mágicos, eternos. Recuerdos que permanecen para siempre que son constantes en la mente, guardados con la llave más fuerte que existe. Una ilusión que llega, ansias de conocer algo nuevo, deseo de que llegue el momento, esperanza de ser correspondido, de que comience algo bonito, algo inexistente que me haga flotar en las nubes, que me lleve a su paraíso, sentir cómo se abren mis alas, llevándome hasta lo más alto, ganas de entregarle mi vida, de darlo todo, de tenerlo a mi lado para siempre más allá de la muerte, de darle besos infinitos, incesantes, apasionados, y que en cada uno de ellos desgarre todo lo que siento, hasta desgastarlo, abrazarlo y no soltarlo nunca, pasarme horas contemplándolo: cómo duerme, cada gesto, cada detalle, su forma de ser, sus ojos... tan verdes y profundos como el mar. Con ganas de empezar otra vez :)
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